sábado, 18 de julio de 2026

ACUNA organiza un corro espartero en la Encomienda

El arte del esparto vuelve a tejerse en el patio de la Encomienda

El pasado viernes 17 de julio, el histórico patio del edificio de la Encomienda se llenó de vida, recuerdos y saber hacer. Desde nuestra asociación organizamos con gran ilusión un corro espartero, una actividad pensada para reencontrarnos con uno de los oficios más profundamente arraigados en el alma de nuestro pueblo.

El protagonista indiscutible de la tarde fue el esparto, esa recia y humilde planta que crece en nuestros parajes y que durante siglos se ha arrancado de los montes para dar sustento a tantas familias. Para esta ocasión, el esparto empleado fue traído directamente desde Cieza. Antes de que las manos comenzaran a entrelazar las fibras, nuestro tesorero, Adrián, se encargó de un paso fundamental: remojar los manojos en el agua de la fuente del patio de la Encomienda para darles la flexibilidad necesaria.

La jornada se desarrolló en un ambiente de convivencia inmejorable, estructurando a los participantes en dos grupos que representaban el ciclo vital de nuestras tradiciones:

  • Los expertos: Aquellos hombres y mujeres que llevan este arte grabado en la piel y que dominan la técnica desde siempre, moviendo los dedos con una soltura que solo otorgan los años.

  • Los aprendices: Un grupo de personas motivadas por la curiosidad y el respeto a nuestra cultura, deseosas de aprender a dar sus primeros pasos. Fue el propio Adrián quien asumió el papel de maestro, guiando con paciencia a este grupo entre pleitas y cordelillos.

De la dura necesidad al placer de conservar un arte

Observar trabajar a las personas más veteranas fue, sin duda, el momento más conmovedor de la tarde. No podemos olvidar que Abanilla fue un pueblo con una potente economía local sostenida por esta fibra. Históricamente, mientras los hombres se enfrentaban a la dureza del monte para recoger el esparto, las mujeres pasaban horas interminables en los talleres y en sus propios hogares confeccionando todo tipo de enseres. Su esfuerzo abastecía principalmente a la industria olivarera y a las almazaras, siendo los creadores de los indispensables capachos utilizados para el prensado de la oliva.

En aquel entonces, las manos se movían a un ritmo frenético dictado por la estricta necesidad: cuanto más se producía, más se


ganaba, y cada céntimo era vital para poder comprar comida. En este taller sin embargo, esas mismas manos tejían bajo una premisa muy distinta. Ya no lo hacían por supervivencia, sino por el puro gusto de crear, de recordar y de compartir.

Resulta emocionante y nostálgico constatar que todo este complejo arte sigue vivo en sus cabezas, intacto, a pesar de que el mundo ha cambiado. La tecnología ha avanzado a pasos agigantados y los procesos industriales modernos han dejado obsoletos a los capachos en el prensado de la oliva. El esparto ya no es una urgencia vital, pero se ha transformado en un tesoro invaluable de nuestro patrimonio.

El corro: trabajo, confidencias y vida en comunidad

Hay un aspecto fundamental que revivimos ayer y que va más allá de la pura técnica: el componente humano. Históricamente, el corro espartero no era únicamente un centro de producción, sino un auténtico núcleo social.

En esos encuentros, mientras las manos trabajaban ágilmente de forma casi automática, tejiendo pleitas sin apenas necesidad de mirar, se tejía también la vida comunitaria. Las mujeres se reunían en los corros no solo para trabajar, sino para compartir sus preocupaciones diarias, hablar de sus cosas y ponerse al día de todo lo que ocurría en el pueblo. Era un espacio de desahogo, de confidencias, a veces de cantos tradicionales, y de un profundo apoyo mutuo que hacía mucho más llevadera la dureza de las jornadas. Ayer, en la Encomienda, pudimos volver a escuchar el murmullo de esas conversaciones que siempre han acompañado al sonido del esparto al trenzarse.

Nuestro compromiso con la memoria de Abanilla

Desde ACUNA sentimos que es nuestro deber interesarnos por todas estas tradiciones locales, protegerlas y darles la difusión que merecen para evitar que se desvanezcan en el olvido. No queremos que se pierda la memoria de lo que fuimos.

Esta firme vocación de salvaguarda es la misma razón que nos impulsó, en su momento, a dedicar una gran parte de nuestro esfuerzo a la creación de nuestro museo virtual. A través de él, seguimos trabajando para que la industria del esparto, sus utensilios y la abnegada e histórica labor de las familias en el hogar sigan siendo accesibles para las generaciones futuras.

En esta actividad demostramos que el hilo que nos une a nuestro pasado sigue siendo tan resistente como el mejor de los espartos.

domingo, 22 de marzo de 2026

ACUNANDO LA VIDA - Ruta consciente en el bosque en espiral de Balonga

BALONGA (ABANILLA) | Domingo, 22 de marzo de 2026

La pedanía de Balonga ha vuelto a ser hoy el epicentro de la conexión entre el ser humano y la tierra. La asociación ACUNA (Abanilla Cultura y Naturaleza) ha organizado una jornada de convivencia y meditación para conmemorar el quinto aniversario de la creación de su emblemático Bosque en Espiral, un proyecto que nació en la noviembre de 2021 y que hoy se consolida como un referente de biodiversidad en la zona.


Una ruta entre el Salado y la Espiral

La actividad comenzó a primera hora de la mañana con una caminata consciente desde El Salado. Un grupo de entusiastas realizó el trayecto a pie, disfrutando del paisaje árido pero lleno de vida de la zona, mientras que el resto de los participantes se desplazó en vehículos hasta el punto de encuentro. Al llegar al bosque, los asistentes almorzaron reponiendo fuerzas antes de dar comienzo a los actos oficiales en un ambiente de absoluta armonía.

Matemáticas, arte y naturaleza

Alrededor de cincuenta personas se dieron cita en este rincón de Balonga. La apertura corrió a cargo de Mavi, la presidenta de la asociación, quien dio la bienvenida a los presentes recordando la ilusión con la que se plantaron los primeros ejemplares hace casi un lustro.

A continuación, Adrián Ruiz ofreció una amena charla sobre la composición del bosque. Explicó que los 55 árboles originales (a los que se sumó uno más posteriormente como símbolo de unidad) no fueron colocados al azar. Su disposición sigue un estricto criterio matemático diseñado por el matemático Sergio Hernández y el escultor Tano Ramírez, creando una espiral perfecta de 330 metros de longitud. Ruiz detalló la variedad de especies presentes, como la Sabina Mora (ciprés de Cartagena), los madroños, aladiernos y lentiscos, destacando el éxito de supervivencia de los árboles a pesar de la dureza del terreno.

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El camino hacia el interior: Meditación y Silencio

El momento más introspectivo de la mañana fue conducido por la psicóloga Fina Santi Riquelme. Bajo el lema "Acunando la vida", Fina guio a los asistentes a través del recorrido en espiral en un ejercicio de mindfulness y respiración consciente.

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En un silencio roto únicamente por el sonido de tambores y la música ambiental de las "hadas del bosque", cada participante fue invitado a elegir un número —un árbol— con el que sintiera una conexión especial. Los asistentes dedicaron unos minutos a limpiar el entorno de su árbol elegido, colocar piedras y, sobre todo, sembrar una intención personal aprovechando la energía del equinoccio.

   

Un futuro que sigue creciendo

En ACUNA tenemos muy claro que el compromiso con el medio ambiente sigue vivo y junto con los socios y vecinos que han participado en las actividades realizadas en este bosque se sigue demostrando. Este proyecto no se detiene aquí, sino que se seguirán realizando labores periódicas de mantenimiento y nuevas actividades de observación para ver cómo estos 56 árboles continúan transformando el paisaje de Balonga.

La jornada concluyó con un gran círculo de unión donde palabras como "gratitud", "energía" y "futuro" resonaron con fuerza, sellando un compromiso colectivo: seguir acunando la vida, paso a paso y árbol a árbol.

martes, 3 de marzo de 2026

¡No es magia, es ciencia! Descubrimos los secretos del primer "Café con Ciencia" de ACUNA

El pasado sábado 28 de febrero, la Cafetería Lennon se convirtió en un improvisado laboratorio. La Asociación ACUNA, con la  colaboración del MUDIC, celebró su primer "Café con Ciencia" bajo el sugerente lema: "No es magia, es ciencia".

Entre risas, miradas de asombro y la participación de grandes y pequeños, descubrimos que la naturaleza esconde trucos mucho más impresionantes que cualquier ilusionismo. Queremos compartir con todos vosotros lo que vivimos, porque la ciencia, cuando se comparte, sabe mucho mejor.



Estos fueron algunos de los experimentos y  las explicaciones que hay detrás:

La desaparición más científica: ¿Podemos hacer invisible un objeto?

Empezamos el taller con un verdadero reto óptico. Aprendimos que la invisibilidad no es solo cosa de los super héroe de Marvel, sino de física. Cuando un objeto se sumerge en un líquido que tiene el mismo índice de refracción que él, la luz viaja a través de ambos sin desviarse, haciendo que los bordes del objeto desaparezcan y se funda con el medio. ¡Como por arte de... magia, no! Por ciencia.


El arcoíris en una col: La lombarda como detective del pH

Uno de los momentos más coloridos llegó de la mano de la naturaleza. Demostramos que la col lombarda no es solo para ensaladas, ¡es una química increíble! El agua donde la cocimos contiene un pigmento llamado antocianina, que actúa como un indicador natural de pH. Al añadirle diferentes líquidos, las moléculas de antocianina cambian su estructura, y con ella, el color que reflejan. Así, lo que es ácido (como el vinagre) tiñe el agua de rojo, mientras que lo básico (como el bicarbonato) la vuelve verdosa o azulada. Una varita mágica en forma de col.


El secreto de los pañales: El superpoder del poliacrilato de sodio

¿Alguna vez os habéis preguntado cómo pueden los pañales absorber tanta cantidad de líquido sin gotear? La respuesta no es magia, es química de polímeros. Dentro de ellos se encuentra el poliacrilato de sodio, un polímero superabsorbente. Su estructura molecular actúa como una esponja a nivel microscópico: es capaz de retener hasta 500 veces su peso en agua, formando un gel que atrapa el líquido y no lo suelta. ¡Un verdadero superhéroe de la vida cotidiana!

La llama que no quema: Prender un papel sin consumirlo

Desafiando a la lógica, conseguimos prender fuego a un billete de 500€ ¡sin que se quemara! Parece un truco de escapismo, pero es pura física y química. El secreto está en la temperatura. El papel tiene una temperatura de ignición (la temperatura a la que arde). Si utilizamos una fuente de calor muy breve y concentrada (como la llama de un mechero rápido), y el papel está en contacto con un material que disipe rápidamente ese calor (como un buen conductor metálico), no alcanza la temperatura necesaria para arder. La llama pasa, pero el papel sigue intacto.

Magia matemática: Adivinar el número que estás pensando

Cerramos la tarde con un juego que parecía de adivinación, pero que en realidad era un claro ejemplo de que los números nunca mienten. Utilizando una secuencia de preguntas basadas en conceptos tan sencillos como la paridad (números pares e impares), logramos "leer la mente" de los participantes. No hay truco, solo la lógica implacable de las matemáticas, que nos demuestra que con las herramientas adecuadas, podemos predecir resultados que parecen fruto del azar.

Desde ACUNA queremos dar las gracias a todos los asistentes que llenaron de preguntas y curiosidad la Cafetería Lennon, y por supuesto, al MUDIC por impartir una sesión tan dinámica y apasionante.

Si te lo perdiste, no te preocupes. Esto solo acaba de empezar. Estate atento a nuestras redes sociales porque... la ciencia siempre vuelve a sorprender.